Prácticas esenciales para la rutina urbana
Entre el trabajo de oficina, el estudio en casa y los tiempos que pasamos en el transporte público, nuestros ojos rara vez descansan. Incorpora estas acciones naturales a tu día a día:
Consejos prácticos según tu entorno
Adaptar nuestro comportamiento al lugar donde nos encontramos ayuda a crear un espacio más amigable para nuestro bienestar general.
En la oficina o estudio
Ubica tu monitor de manera que no refleje las ventanas ni las luces del techo. Ajusta tu silla para que tu mirada se dirija ligeramente hacia abajo. Recuerda parpadear con frecuencia; solemos olvidar hacerlo cuando leemos documentos largos o tablas de excel.
En casa (Home Office)
Aprovecha la luz natural de las ventanas, pero ubica tu escritorio de lado a ellas, no de frente ni de espaldas, para evitar el deslumbramiento en la pantalla. Configura filtros de luz cálida en tus dispositivos para las horas de la tarde y noche.
Durante los trayectos
Leer en el celular mientras vas en el bus o auto en movimiento exige un mayor esfuerzo debido a la vibración constante. Si sientes cansancio visual al llegar a casa, prefiere escuchar música o un podcast durante tus viajes por la ciudad.
Al final de la jornada
Reserva al menos una hora antes de dormir completamente libre de pantallas. Este hábito no solo aporta una sensación de descanso para la vista, sino que favorece tu bienestar general, ayudando a tu cuerpo a prepararse para un sueño reparador.
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